Tendinitis calcificada: qué es, síntomas y tratamiento – Guía completa
La tendinitis calcárea es una condición médica en la cual se acumulan pequeños cristales de calcio en un tendón, lo que puede causar dolor y dificultad para mover la extremidad afectada. Esta condición puede afectar a cualquier tendón del cuerpo, pero generalmente se presenta con mayor frecuencia en los hombros, las manos, el codo y las rodillas.
La acumulación de calcio en los tendones puede deberse a varias causas, como el envejecimiento, la degeneración del tejido conectivo, la falta de flujo sanguíneo adecuado, lesiones repetitivas o traumatismos. La tendinitis calcárea puede desarrollarse de forma lenta y progresiva, o puede aparecer repentinamente después de un evento traumático.
Los síntomas de la tendinitis calcárea pueden variar dependiendo del tendón afectado y la cantidad de calcio acumulado. Los síntomas más comunes incluyen dolor en el área afectada, inflamación, limitación en la amplitud de movimiento, debilidad muscular y dificultad para realizar actividades cotidianas.
El diagnóstico de la tendinitis calcárea generalmente se realiza a través de exámenes de imagen, como radiografías o ecografías. Estos exámenes pueden revelar la presencia de calcio en el tendón, lo que ayuda a confirmar el diagnóstico. Además, el médico puede realizar una evaluación física y revisar la historia clínica del paciente para obtener más información sobre los síntomas y la progresión de la enfermedad.
Opciones de tratamiento para la tendinitis calcárea
El tratamiento de la tendinitis calcárea depende de la gravedad de los síntomas y la ubicación del tendón afectado. En la mayoría de los casos, el cuerpo es capaz de reabsorber naturalmente el calcio acumulado en los tendones y, por lo tanto, no es necesaria ninguna intervención específica. Durante este proceso de reabsorción, se pueden utilizar medidas conservadoras para aliviar el dolor y facilitar la recuperación.
Uno de los tratamientos más comunes para la tendinitis calcárea es la fisioterapia. Este enfoque terapéutico puede incluir ejercicios de fortalecimiento, estiramientos, técnicas de relajación y modalidades de electroterapia para reducir la inflamación y el dolor. Además, los terapeutas pueden realizar masajes y manipulaciones para mejorar la circulación sanguínea y promover la reabsorción del calcio acumulado.
En casos más graves, cuando el dolor es persistente y limitante, puede ser necesario considerar opciones de tratamiento más invasivas. Estas opciones pueden incluir infiltraciones con anestésicos y corticoides para aliviar el dolor de manera inmediata, o la realización de una cirugía de artroscopia para eliminar completamente la calcificación.
La infiltración con anestésicos y corticoides puede proporcionar un alivio rápido y efectivo del dolor, pero generalmente se limita a 1-2 veces al año debido a posibles efectos secundarios. La cirugía de artroscopia, por otro lado, es un procedimiento más invasivo que implica la inserción de instrumentos quirúrgicos a través de pequeñas incisiones para eliminar la calcificación. La recuperación después de la cirugía puede variar según la ubicación y gravedad de la calcificación.
Es importante destacar que el tratamiento de la tendinitis calcárea debe ser individualizado y supervisado por un profesional de la salud. Cada caso es único y requiere un enfoque personalizado para garantizar la mejor recuperación posible.

Prevención y cuidados en la tendinitis calcárea
Mientras que la tendinitis calcárea puede no ser completamente prevenible, existen ciertas medidas que se pueden tomar para reducir el riesgo de desarrollar la condición, así como para aliviar los síntomas y facilitar la recuperación. Estas medidas incluyen:
- Realizar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento de forma regular, especialmente enfocados en los músculos y tendones que tienden a ser más susceptibles a la tendinitis calcárea.
- Evitar movimientos repetitivos que puedan generar sobrecarga en los tendones, especialmente durante actividades deportivas o laborales.
- Mantener una postura adecuada durante las actividades diarias.
- Utilizar equipos de protección adecuados durante la práctica de deportes para evitar traumatismos o lesiones.
- Evitar el estrés y la tensión muscular excesiva mediante técnicas de relajación y ejercicio regular.
Si se experimentan síntomas de tendinitis calcárea, es importante buscar atención médica para recibir un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento individualizado. El tratamiento oportuno y adecuado puede ayudar a prevenir complicaciones a largo plazo y facilitar la recuperación.
Preguntas frecuentes
¿La tendinitis calcárea es una enfermedad crónica?
La tendinitis calcárea no es necesariamente una enfermedad crónica. En muchos casos, la calcificación se reabsorbe naturalmente y los síntomas desaparecen con el tiempo. Sin embargo, en algunos casos, los síntomas pueden persistir o reaparecer incluso después del tratamiento, lo que puede requerir un enfoque de cuidado continuo.
¿Es seguro realizar actividad física con tendinitis calcárea?
En la mayoría de los casos, realizar actividad física moderada no causa daño adicional en los tendones afectados por la tendinitis calcárea. Sin embargo, es importante evitar actividades extenuantes o movimientos repetitivos que puedan agravar los síntomas.
¿Es posible prevenir la tendinitis calcárea?
Si bien no se puede prevenir completamente la tendinitis calcárea, se pueden tomar medidas para reducir el riesgo de desarrollar la condición. Estas medidas pueden incluir fortalecer y estirar los músculos y tendones de forma regular, evitar movimientos repetitivos y utilizar equipos de protección adecuados durante actividades deportivas o laborales.
¿Cuánto tiempo dura el proceso de recuperación?
El tiempo de recuperación en caso de tendinitis calcárea puede variar según la gravedad de la calcificación y la respuesta individual al tratamiento. En algunos casos, los síntomas pueden aliviarse en unas pocas semanas, mientras que en otros casos puede llevar meses. Es importante seguir las recomendaciones del profesional de la salud y mantener una actitud positiva durante el proceso de recuperación.
Conclusión:
La tendinitis calcárea es una condición en la cual se acumulan cristales de calcio en los tendones, causando dolor y dificultad para mover la extremidad afectada. El diagnóstico se realiza mediante exámenes de imagen y el tratamiento puede variar desde medidas conservadoras, como fisioterapia, hasta infiltraciones o cirugía en casos más graves. La prevención y el cuidado adecuados son importantes para reducir el riesgo de desarrollar la condición y facilitar la recuperación. Siguiendo las recomendaciones de un profesional de la salud, es posible manejar la tendinitis calcárea y mejorar la calidad de vida.
