Catapora en adultos: síntomas, posibles complicaciones y tratamiento – Todo lo que debes saber
La varicela es una enfermedad altamente contagiosa, caracterizada por la presencia de ampollas en todo el cuerpo, fiebre y malestar general. Si bien es más común en niños, los adultos también pueden contraerla. En este artículo, abordaremos los síntomas de la varicela en adultos, las posibles complicaciones y el tratamiento disponible.
Síntomas de la varicela en adultos
Los síntomas de la varicela en adultos suelen ser más intensos que en los niños. Los síntomas iniciales pueden incluir fiebre, cansancio, dolor de cabeza y pérdida de apetito. A medida que avanza la enfermedad, empiezan a aparecer las características ampollas en todo el cuerpo, acompañadas de una picazón intensa.

Potenciales complicaciones
En general, la varicela se considera una enfermedad leve. Sin embargo, en algunos casos puede dar lugar a complicaciones, especialmente cuando el tratamiento es inadecuado o cuando el sistema inmunológico no puede combatir el virus por sí mismo.
Algunas de las complicaciones más comunes incluyen infecciones en otras partes del cuerpo, como los ojos, la piel y los pulmones. Además, la deshidratación puede ser un problema grave, especialmente si la enfermedad afecta a adultos mayores o a personas con sistemas inmunológicos debilitados.
En casos más raros, la varicela puede causar encefalitis, una inflamación del cerebro que puede provocar convulsiones, problemas de coordinación y confusión. También se ha observado la aparición de ataxia cerebelar, una alteración del equilibrio y la coordinación, principalmente en personas adultas.
Otras complicaciones menos frecuentes incluyen miocarditis, una inflamación del músculo cardíaco, neumonía, una infección pulmonar, y artritis transitoria, que causa inflamación y dolor en las articulaciones.
Tratamiento
No existe un tratamiento específico para la varicela, ya que es una enfermedad viral que debe seguir su curso natural. Sin embargo, hay medidas que se pueden tomar para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.
La mayoría de los adultos con varicela requieren tomar medicamentos para reducir la fiebre y aliviar la picazón en las ampollas de la piel. El uso de antialérgicos puede ser recomendado para disminuir la comezón. Medicamentos como el paracetamol o la dipirona son comúnmente utilizados para reducir la fiebre.
Es importante tener en cuenta que rascarse las ampollas puede aumentar el riesgo de infección y dejar cicatrices. Por lo tanto, es fundamental cuidar las ampollas y evitar rascarlas. Se pueden realizar baños con permanganato de potasio para ayudar a secar las ampollas más rápidamente.
En casos de personas con sistemas inmunológicos debilitados, como aquellos con VIH o que se encuentren bajo tratamiento de quimioterapia, el médico puede recetar un antiviral como el aciclovir. Este medicamento se utiliza para reducir la duración y la gravedad de la enfermedad.
Posible contagio y reinfección
Contrario a lo que se podría pensar, es raro contraer varicela dos veces. Una vez que una persona se ha recuperado de la infección, suele desarrollar anticuerpos contra el virus de la varicela, lo que hace improbable una reinfección.
Sin embargo, el virus puede permanecer latente en el organismo y reactivarse en forma de herpes zóster. El herpes zóster se caracteriza por la aparición de ampollas dolorosas en una zona específica del cuerpo, siguiendo el trayecto de un nervio. Este tipo de herpes afecta principalmente a personas mayores de 50 años o a aquellos con sistemas inmunológicos debilitados.
Prevención de la varicela
La mejor forma de prevenir la varicela es a través de la vacunación. La vacuna contra la varicela es recomendada para niños a partir de los 12 meses de edad. También se puede administrar en adolescentes y adultos no inmunizados.
Además de la vacunación, es importante tomar precauciones para evitar el contagio de la varicela. La enfermedad se transmite a través del contacto directo con las ampollas o mediante el contacto con fluidos corporales de una persona infectada. Por lo tanto, es fundamental lavarse las manos con frecuencia y evitar el contacto cercano con personas infectadas.
Cuidado de la piel durante la varicela
Durante la enfermedad, es esencial cuidar la piel para evitar complicaciones. Se recomienda mantener la piel limpia y seca para prevenir infecciones. Es importante no rascar las ampollas para evitar dejar cicatrices y posibles infecciones.
Se pueden utilizar lociones o cremas calmantes para aliviar la picazón en la piel. Es aconsejable usar ropa suelta y de algodón para permitir que la piel respire y evitar el roce de las ampollas.
Además, es fundamental beber líquidos en abundancia para prevenir la deshidratación, especialmente si hay fiebre. Se recomienda descansar lo suficiente y mantener una buena alimentación para fortalecer el sistema inmunológico.
Vacunación y efectividad
La vacunación contra la varicela ha demostrado ser altamente efectiva en la prevención de la enfermedad. La vacuna contiene una forma debilitada del virus que estimula al organismo a desarrollar una respuesta inmunológica, sin causar la enfermedad en sí.
La vacuna se administra en dos dosis, con un intervalo recomendado de 3 meses entre cada una. Se ha comprobado que la administración de la vacuna reduce la gravedad de la enfermedad en caso de contagio y disminuye el riesgo de complicaciones.
Es importante resaltar la importancia de vacunar a los niños en edad adecuada, ya que la varicela puede ser más grave en los adultos. Además, la vacunación contribuye a reducir la propagación del virus y proteger a aquellos que no pueden recibir la vacuna, como bebés demasiado pequeños o personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Preguntas frecuentes
1. ¿Cuál es la diferencia entre la varicela y el herpes zóster?
La varicela y el herpes zóster son enfermedades causadas por el mismo virus, el virus de la varicela-zóster. La diferencia radica en la forma en que se manifiesta la enfermedad. La varicela se caracteriza por ampollas en todo el cuerpo, fiebre y malestar generalizado, mientras que el herpes zóster se presenta en forma de ampollas en un área específica del cuerpo, siguiendo el trayecto de un nervio.
2. ¿Cuánto tiempo dura la varicela en adultos?
El tiempo de duración de la varicela en adultos puede variar, pero generalmente dura entre 7 y 10 días. Durante este período, las ampollas van secándose y formando costras, hasta que finalmente desaparecen.
3. ¿Es posible vacunarse contra la varicela si ya se ha tenido la enfermedad?
No es necesario vacunarse contra la varicela si ya se ha tenido la enfermedad. La infección por varicela confiere inmunidad de por vida en la mayoría de los casos. Sin embargo, en algunos casos, como en personas con sistemas inmunológicos debilitados, puede ser recomendable la administración de la vacuna para prevenir una posible reinfección.
Conclusión:
La varicela en adultos puede ser más intensa y prolongada que en los niños. Los síntomas incluyen fiebre, cansancio, dolor de cabeza y erupciones en todo el cuerpo. Es importante buscar tratamiento para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. La vacunación contra la varicela es altamente efectiva y se recomienda para prevenir la enfermedad.
