Tratamiento de la varicela en adultos y niños: todo lo que necesitas saber
La varicela es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a los niños. Aunque generalmente es leve, puede causar molestias significativas debido a la picazón intensa de las ampollas en la piel y la fiebre que acompaña a la enfermedad. Por suerte, existen diferentes opciones de tratamiento que pueden ayudar a aliviar los síntomas y acelerar la recuperación.
La varicela puede ser una experiencia incómoda y molestas para los niños. Es importante tomar medidas para aliviar los síntomas y garantizar una recuperación completa y rápida.
El tratamiento para la varicela puede variar según la gravedad de los síntomas y la edad del niño. En general, se recomienda el uso de medicamentos antialérgicos para aliviar la picazón y los analgésicos para reducir la fiebre en los primeros días. Sin embargo, en casos de inmunidad baja o en personas con mayor riesgo de complicaciones, como aquellas con VIH o en tratamiento de quimioterapia, se puede indicar el uso del medicamento antiviral aciclovir.
Uso de medicamentos
El uso de medicamentos antialérgicos es fundamental para aliviar la picazón causada por las ampollas en la piel. Estos medicamentos pueden incluir antihistamínicos orales o cremas tópicas que ayudan a reducir la inflamación y la picazón. Además, se pueden usar analgésicos como el paracetamol o la dipirona sódica para bajar la fiebre y aliviar el malestar general.
En casos más graves, especialmente en personas con inmunidad baja, se puede iniciar el tratamiento con aciclovir en las primeras 24 horas después de la aparición de las ampollas. Este medicamento antiviral ayuda a reducir la duración de la enfermedad y prevenir complicaciones. En algunos casos, cuando la absorción oral de aciclovir puede ser insuficiente, se puede administrar el medicamento directamente en la vena para una mejor acción en el cuerpo.
Es importante tener en cuenta que no se deben usar medicamentos a base de ácido acetilsalicílico, como la aspirina, ya que pueden empeorar la enfermedad y causar otros problemas de salud, especialmente en niños.
En caso de infección bacteriana en la piel, se pueden recomendar antibióticos para prevenir complicaciones y acelerar la recuperación.

Tratamiento natural
Además de los medicamentos, existen medidas naturales que pueden complementar el tratamiento y ayudar a aliviar los síntomas de la varicela. Entre estas medidas se encuentran:
- Beber muchos líquidos como agua, té o agua de coco para mantenerse hidratado y ayudar al cuerpo a eliminar el virus.
- Realizar 2 a 3 baños con agua tibia y permanganato de potasio o avena para aliviar la picazón y promover la curación de las ampollas.
- Cortarse las uñas para evitar rascarse y provocar heridas en la piel.
- Evitar alimentos muy calientes, salados o ácidos en caso de ampollas en la boca o garganta, ya que pueden causar molestias adicionales.
- Usar ropa holgada y de algodón para evitar la transpiración y permitir que la piel respire.
- Limpiar las superficies y objetos que han estado en contacto con el niño enfermo para evitar la transmisión de la varicela a los padres u otras personas.
Pomadas y remedios caseros
El uso de pomadas puede ser recomendado por el médico para facilitar la cicatrización de las ampollas y aliviar la picazón intensa. Sin embargo, es importante tener en cuenta que no todos los tipos de pomadas son adecuados para la varicela, por lo que siempre se debe seguir la recomendación médica. En casos de ampollas muy pruriginosas, el médico puede recetar pomadas a base de corticoides.
En casos leves, también se pueden utilizar remedios caseros para aliviar los síntomas y promover la cicatrización. Algunas opciones caseras incluyen la aplicación de talco o pasta de agua en las ampollas, así como compresas y baños con permanganato de potasio o agua boricada.
Más información interesante
Además del tratamiento, es importante seguir algunas precauciones especiales para personas con sistema inmunológico debilitado, como aquellas con VIH o en tratamiento de quimioterapia. Estas personas tienen un mayor riesgo de complicaciones por la varicela, por lo que es fundamental seguir todas las medidas de cuidado y evitar el contacto con personas infectadas.
Entre las complicaciones más comunes de la varicela se encuentra la infección de las ampollas en la piel. Esto puede ocurrir cuando se retira la costra de la ampolla, lo que permite que entren bacterias en la región y puede llevar a la aparición de abscesos o impétigo. En casos más graves, la varicela puede causar complicaciones como neumonía y encefalitis, especialmente en personas con sistema inmunológico debilitado, recién nacidos y mujeres embarazadas. Por lo tanto, es importante prestar atención a los signos de empeoramiento de los síntomas y buscar atención médica si es necesario.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la duración del tratamiento para la varicela?
El tratamiento para la varicela generalmente dura de 7 a 15 días, dependiendo de la gravedad de los síntomas y la respuesta individual al tratamiento.
¿Se puede utilizar ácido acetilsalicílico para tratar la varicela?
No, no se deben utilizar medicamentos a base de ácido acetilsalicílico, como la aspirina, para tratar la varicela, ya que pueden empeorar la enfermedad y causar complicaciones adicionales.
¿Qué precauciones se deben tomar durante el tratamiento de la varicela?
Durante el tratamiento de la varicela, es importante evitar el contacto con otras personas para evitar contagiar la enfermedad. También se debe evitar rascarse las ampollas para prevenir heridas e infecciones. Además, es importante seguir las recomendaciones médicas y tomar los medicamentos según lo indicado.
Conclusión:
El tratamiento de la varicela en niños consiste en el uso de medicamentos antialérgicos para aliviar la picazón en la piel y medicamentos para bajar la fiebre. También se pueden utilizar medidas naturales y pomadas para complementar el tratamiento. Es importante seguir todas las recomendaciones médicas y tomar precauciones para evitar complicaciones y contagio a otras personas.
