Urografía excretora: qué es, cuándo se indica y preparación
La urografía excretora, también conocida como urografía venosa, es un examen radiológico que se utiliza para evaluar la estructura y las funciones del sistema urinario. Este examen permite identificar alteraciones como tumores, aumento de la próstata, piedras en los riñones o hidronefrosis. Se realiza a través de rayos X, resonancia magnética o tomografía computarizada.
¿Qué es la urografía excretora?
La urografía excretora es un procedimiento diagnóstico que permite obtener imágenes del sistema urinario. El objetivo es evaluar los riñones, la uretra y la vejiga, detectando posibles anomalías o enfermedades. Es un examen seguro y ampliamente utilizado en la práctica médica.

¿Para qué se indica este examen?
La urografía excretora se indica para identificar anomalías y evaluar la función del sistema urinario. Es especialmente útil para detectar tumores, piedras en los riñones, dilatación renal o enfermedades de la próstata. También se utiliza para evaluar el funcionamiento de los riñones en pacientes con enfermedades renales.
¿Cómo se realiza la urografía excretora?
Existen diferentes tipos de urografía excretora, dependiendo del método utilizado para obtener las imágenes.
- Rayos X: Durante este tipo de examen, la persona se acuesta boca arriba y se toman imágenes del abdomen. Luego, se inyecta un contraste en la vena del brazo o de la mano y se toman más imágenes. El radiólogo puede pedir a la persona que vacíe la vejiga para capturar una imagen con la vejiga vacía.
- Resonancia Magnética: La persona se coloca dentro de una máquina de resonancia magnética en posición boca arriba, boca abajo o de lado. Se inyecta el contraste en la vena y se toman imágenes detalladas del sistema urinario. Este tipo de examen suele durar entre 15 y 30 minutos.
- Tomografía Computarizada: Durante una tomografía computarizada, la persona se acuesta en una camilla que se desliza dentro de una máquina de exploración. Se inyecta el contraste en la vena del brazo o de la mano y se toman imágenes en varias posiciones. Este tipo de examen suele durar alrededor de 30 minutos.
Preparación y posibles efectos colaterales
La preparación para una urografía excretora puede variar según el tipo de examen y las pautas del médico. En algunos casos, puede ser necesario ayunar previamente o realizar una limpieza intestinal con laxantes. También se pueden indicar restricciones en la dieta antes del examen.
Durante el examen, es importante mantenerse quieto y seguir las indicaciones del personal médico. En algunos casos, se puede utilizar sedación para evitar el malestar o el movimiento involuntario.
En cuanto a los posibles efectos colaterales, es común que durante la urografía por resonancia magnética se sienta una ligera sensación de calor en la zona del cuerpo evaluada. La inyección del contraste puede provocar molestias leves, como enrojecimiento, picazón, náuseas, dolor de cabeza y sabor metálico en la boca. Estos síntomas suelen desaparecer en pocos minutos.
Es importante informar cualquier síntoma o reacción alérgica al personal médico, para que puedan tomar las medidas adecuadas. En casos excepcionales, puede presentarse una reacción alérgica grave al contraste utilizado en el examen.
